Elisabetta Franchi Biography


ELISABETTA FRANCHI

Una mujer que se emociona y sabe emocionar. Porque su vida es una emoción. Vivida plenamente sin escatimar, con un único objetivo: cumplir los sueños de una niña que ha imaginado siempre su mundo y su esencia más auténtica en la moda. Un deseo que se ha vuelto realidad.
Es la historia de Elisabetta Franchi, alma de la marca homónima, que ha logrado conquistar el universo femenino gracias a su estilo y a su creatividad: un éxito resultado de una gran pasión, de un meticuloso estudio del producto, de una absoluta dedicación al trabajo además de una buena dosis de concreción. Una trayectoria que tiene origen en Bolonia, ciudad donde nació Elisabetta en 1968, cuarta de cinco hijos de una familia boloñesa de origen humilde, llevada adelante por una madre fuerte que, entre innumerables sacrificios, crió sola a sus hijos: años después Elisabetta recuerda que, precisamente la ausencia de un padre y las dificultades, la pasión y la determinación de una revancha, la llevaron a seguir su sueño con perseverancia, sin rendirse ante las dificultades de la vida. Compañera de juegos y de evasión, su única muñeca, que hoy renace con la Betty Doll: la misma que le regaló el sueño de poder vestir a todas las mujeres del mundo.
Estudia con gran sacrificio en el Instituto Aldrovandi Rubbiani de Bolonia y su entrada en el mundo de la moda se produce exactamente allí, mientras se mantiene con trabajos ocasionales, como empleada de tienda, profesión que le enseña a prestar atención al gusto de las consumidoras y a escuchar sus exigencias. Una enseñanza fundamental que no olvidará y que será la base de su futuro éxito profesional.

En 1996 la diseñadora abre un pequeño taller de moda, donde comienza a darle forma a sus ideas y a realizar las primeras pendas, siguiendo su instinto, con apenas 5 colaboradoras (hoy son alrededor de 300).
En 1998 nace Betty Blue S.p.a. que produce la colección CELYN b, un nombre que se inspira en la elegancia del estilo parisino y cuya letra “b” es el diminutivo de la diseñadora, “Betta”.
En 2006 la diseñadora adquiere una vieja sociedad farmacéutica abandonada que, en 2008, después de dos años de planificación y reestructuración, se transforma en la sede central de la Maison: más de 6.000 metros cuadrados de belleza moderna y funcional, estilo Miami, inmersa en la campiña boloñesa. El restyling, respetando plenamente la arquitectura ecosostenible, ha dado un nuevo esplendor a la estructura anterior del edificio, expresando completamente las dos pasiones que ha cultivado siempre Elisabetta Franchi, junto con la moda, precisamente la arquitectura y el diseño.
En 2012 la diseñadora decide firmar con su nombre sus creaciones, dando vida a la homónima marca, ELISABETTA FRANCHI.
En 2013 elige Milán como escenario para la apertura de su primera sala de exposiciones de dirección, en Via Tortona 9, un edificio completo de 950 m2, desarrollado en 6 niveles.



Artífice de un perfecto prêt-à-porter Made in Italy que debe su gran éxito al estilo y a la particular estrategia productiva creada con calidad, excelencia y atención a los detalles: de esta manera, en poco más de diez años, la marca Elisabetta Franchi ha obtenido más de 100 millones de euros de ganancias en 2017, con una vasta distribución en todo el mundo, con más de 1.100 multimarcas y 80 Boutiques monomarca, situadas en las ciudades más importantes del mundo: París, Milán, Madrid, Moscú, Hong Kong, Dubái, entre otras. Como confirmación de la posición alcanzada en el mercado, la diseñadora elige desfilar en la pasarela durante la Milan Fashion Week comenzando con la colección Spring-Summer 2015, evento que le atribuye aún más imagen y notoriedad a la marca. El marcado crecimiento en el contexto internacional le ha permitido a la marca construir una red RR.PP. con más de 11 gabinetes de prensa en todo el mundo creando una auténtica estrategia de marketing y comunicación, además de fortalecer no solo el conocimiento del producto sino también la historia de la Marca y de la diseñadora en las principales publicaciones internacionales.

La evolución estilística de la marca y la atención permanente a los detalles, la llevan a colocarse entre una las marcas más requeridas por el Star System, vistiendo a celebridades internacionales de la envergadura de Angelina Jolie, Kate Hudson, Jessica Alba, Emily Blunt, Jennifer López, Lady Gaga, Kendall Jenner, Dita Von Teese, Kourtney Kardashian, entre otras.
A favor del movimiento animalista, Elisabetta Franchi ha trabajado siempre para conciliar su pasión con la misión empresarial. De esta manera comienza, en 2012, con el lanzamiento de la Fall Winter 2012-14, la colaboración con LAV: adhiriendo al Fur Free Retail Program, Betty Blue elimina definitivamente la piel animal de su producción. Un compromiso que continúa con la eliminación de la pluma de ganso y la lana de angora, prohibidas en 2014, y con la adhesión al programa Animal Free, promovido por LAV con el lanzamiento de las colecciones FW15-16. El amor por las pequeñas mascota ha llevado a la Diseñadora a dar vida a un programa de dog hospitality para sus empleados. Se han abierto las puertas de la empresa también a los perros; gracias a esta iniciativa que intenta crear un clima familiar y positivo en el lugar de trabajo.
En 2013, entra en el Capitale Betty Blue Spa el fondo de inversiones Trilantic Capital Partners para llevar adelante un proceso de internalización de la marca. Después de casi cuatro años de participación, en 2017, Elisabetta Franchi adquiere el control del 100% de la acciones de la sociedad.
Polifacetismo en una única mujer que dice de sí misma: “Realizar colecciones, administrar una empresa, son trabajos muy duros: entro a las 8 de la mañana y salgo a las 9 de la noche, transcurro en la empresa el sábado y el domingo, sacrificando todo lo demás. Pero amo mi trabajo. Y hacerlo con pasión es la única forma que conozco.”

Una determinación que se compensa todos los días por el afecto con el que las mujeres de todo el mundo le demuestran su admiración, comunicándose con ella en las redes sociales, en las que Elisabetta es muy activa y en las que cree muchísimo, para agradecerle por la femineidad que les ha dado. Porque, como comenta Elisabetta “Mi moda es femenina porque no sigo las tendencias ya que creo en el valor de la femineidad y realizo mis creaciones con esta referencia absoluta. Desde siempre”.